La herencia evangelizadora del Padre Varela
La Ermita de la Caridad en Miami es ya Santuario Nacional
Ondina Menocal
En Comunión
Desde 1961, con la llegada a Miami de una imagen de la Virgen de
la Caridad se ha venido celebrando con gran devoción, la
festividad de nuestra Patrona. No sólo en Miami sino, como
recoge el artículo # 298 en el Documento Final de CRECED: “A lo
largo de un prolongado exilio, Ella es capaz de reunir a los
cubanos en los rincones más apartados del mundo cada ocho de
septiembre”.
La
manifestación del amor del pueblo a su Madre la Virgen de la
Caridad como símbolo entrañable de su nacionalidad y sobre todo
su fuerte poder de convocatoria y unidad, impresionaron de tal
manera al primer Arzobispo de Miami, Mons.Coleman F. Carroll,
que ya en la misa de 1966 ofreció a los cubanos donarle un
terreno, junto a las aguas que bañan las dos orillas: Cuba y la
Florida para que construyeran un templo a su Patrona que vino, a
acompañarlos en el exilio.
Eran años difíciles, con todo, la generosidad de lo poco, llenó
sacos y alcancías de centavos y menudencias que lograron el
milagro de un sencillo templo, hoy convertido y consagrado
SANTUARIO NACIONAL. Y yo me atrevería a llamarle “Monumento de
la Nación Cubana”, porque no solamente recuerda a Cuba en su
arquitectura externa que evoca el manto acogedor de la Virgen;
no sólo porque el mural – telón de fondo del altar - muestra
nuestra historia patria a través de rostros y sugerentes
símbolos; no sólo porque la primera piedra se fundió con agua
rescatada de una balsa vacía; no sólo porque esconde para la
memoria histórica tierra de las seis provincias … Lo siento como
Monumento Nacional por todo esto pero sobre todo porque lo
sostiene el fervor y el amor de los cubanos que son piedras
vivas de nuestra nación, tal como lo expresa bellamente nuestro
Cardenal Jaime Ortega: la nación se extiende hasta cada lugar
donde se encuentra un cubano.
Desde sus inicios, cuando sólo era una pequeña capilla, el lugar
se convirtió en centro de encuentro. Las familias llegaban los
domingos con sus niños pequeños, recordando la tradición
familiar de reunirse en “casa de mamá”. Los niños correteaban
por el césped, jugaban pelota y los mayores establecieron
amistades. Los grupos cívicos se daban cita en aquella parcela
cubana. Así surgieron encuentros de provincias y municipios.
El
pueblo peregrino encuentra a Jesucristo en los brazos de Maria
En
1968 se organizaron las “peregrinaciones” de los 126 municipios
tradicionales. Por 37 años estas peregrinaciones han sido el
testimonio de que toda Cuba está representada en el exilio.
Mons. Agustín Román, rector de este Santuario desde sus inicios
hasta el año 2003 en que pasó a ser obispo emérito con
residencia, comparte con el mismo entusiasmo y ardor misionero,
la pastoral del santuario con el nuevo rector, el Padre Oscar
Castañeda.
Mons. Román refiriéndose a las “peregrinaciones” ha dicho que “son
el testimonio de que la devoción a la Virgen de la Caridad no
fue de un lugar ni de la mayor parte de Cuba; son el testimonio
de que toda la Cuba católica era amante de la Madre de
Jesucristo bajo ese sugerente título de “la Caridad”. El pueblo
cubano sigue encontrando hoy a Jesucristo, - como los pastores y
los reyes del Oriente - en los brazos de Maria”.
Con
gran celo apostólico este incansable obispo, vio la necesidad de
adecuar la pastoral a la realidad de los fieles que
constantemente se acercan al Santuario e inició un catecumenado
de 12 semanas para la preparación religiosa de los que necesitan
y quieren crecer en su fe. Todos los meses un número
considerable de adultos recibe por primera vez los sacramentos y
otros renuevan su fe.
La
casa de la Madre abre sus puertas a la comunión
En
el Santuario se reconoce la presencia de hermanos
latinoamericanos con una ferviente devoción mariana. Al llegar a
nuevas tierras, lejos de lo familiar, les pasa como a los
cubanos, los domingos necesitan el calor del “hogar materno “y
han encontrado que la Ermita les proporciona la oportunidad de
continuar esa tradición tan arraigada en nuestras familias. El
Santuario de la Caridad cual casa materna ha congregado a
hermanos de muchas latitudes, que alrededor de una misma mesa se
reúnen para compartir la Palabra, el pan y el vino y vivir la
fraternidad.
La
celebración cultural con la que se celebra la vigilia de nuestra
patrona el 7 de septiembre se enriquece con la diversidad de
ritmos y vestuarios que aportan junto a los cubanos otros hijos
de Maria, se cierra el acto con un Mariachi, los miembros de la
familia mexicana Mora Arriaga aunque estén de gira fuera de
Miami, llegan para clausurar la vigilia e iniciar la fiesta de
la Virgen a las 12 de la noche cantándole las “mañanitas”.
En
1983 el Santo Padre Juan Pablo II invitó a toda América a
prepararse para el V Centenario de la primera evangelización:
con”nuevo ardor, nuevos métodos y nuevas expresiones para una
Nueva Evangelización”…
Como respuesta a la invitación del Papa para una Nueva
Evangelización y para organizar la preparación del V Centenario,
los obispos de los Estados Unidos crearon un Comité y designaron
para que lo presidiera a un pastor de gran experiencia
evangelizadora y de amor a los hispanos: el Arzobispo de Miami
Mons. Edward Mc Carthy se escribió una carta Pastoral: “Herencia
y Esperanza”, que resalta: “ La habilidad de los evangelizadores
de adaptarse a situaciones nuevas es una parte importante de la
historia del Evangelio en nuestro hemisferio. Esa cualidad es
bien evidente en la vida de Félix Varela …En su papel de
exiliado de su propia tierra llegó a la ciudad de Nueva York en
1823 y allí buscó la manera de continuar el trabajo
evangelizador de toda su vida. Su extraordinaria carrera como
sacerdote y periodista se extendió durante 30 años. Fue nombrado
vicario general de la diócesis de Nueva York y sirvió a los
emigrantes irlandeses…”
Descendientes de esos emigrantes fueron los Arzobispos Colleman
y Mc Carthy que acogieron a la comunidad cubana exiliada, como
hiciera el Padre Varela en su tiempo a los irlandeses. Ahora
siguiendo el ciclo iniciado por el Padre Varela son los cubanos
los nuevos evangelizadores que han abierto las puertas de su
Santuario, tan dentro de su corazón, para acoger a los
latinoamericanos que llegan. Sin lugar a dudas el Santuario de
los cubanos se ha ido abriendo, con su pastoral bien definida a
la “comunión”… Vivir la fe en comunión con otros hijos de la
misma María; vivir la esperanza en comunión con otros
desterrados; vivir la caridad en comunión con toda la hispanidad.
Y si hay un mes propicio para corroborar esta comunión es
Octubre, mes de la Hispanidad. Desde que en 1983 se iniciaran
las peregrinaciones de la hispanidad, la Ermita abre sus puertas
a cada uno de los países de América. Todo un mes desplegando
banderas, entonando himnos, luciendo atuendos típicos,
escuchando jirones de historia y venerando a María también
vestida y llamada como el amor de cada pueblo la ha recibido,
incorporando los rasgos propios de la diversidad de su cultura a
ese rico mosaico criollo que va emergiendo como “cultura hispana
en los Estados Unidos”.Los hispanos ya somos mas de 40 millones,
lo que representa la mayoría de católicos en este país, y esto
es un desafío permanente que nos llama a buscar y vivir “EN
COMUNION”.
Ondina
Menocal es miembro de En Comunión.
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