|
|
|||||||||
|
|
Buscando caminos nuevosLaura María
Fernández
|
|
A los pies de la Virgen, en El Cobre se reunieron del 30 de marzo al 2 de abril más de 50 laicos de toda edad y condición, llegados de todos los puntos cardinales de la arquidiócesis primada: Santiago de Cuba, Holguín, Bayamo-Manzanillo y Guantánamo-Baracoa.
Los convocó el deseo y la esperanza de profundizar en su identidad laical para promover un laicado que sea cada vez más corresponsable, creador de comunión, misionero, organizado y comprometido en la vida de la Iglesia y de la sociedad.
Para poner todos estos empeños a los pies de la Virgen comenzó el encuentro la noche de la llegada con una peregrinación al Camerino de la Virgen. Enseguida comenzaron los trabajos con una presentación del Plan Pastoral. La participación y las preguntas surgidas de esta introducción pusieron de manifiesto el entusiasmo de los participantes.
|
Se inició la profundización el viernes, con una presentación de la Eclesiología del Vaticano II y el ENEC a cargo del P. Rafael Angel López Silvero, párroco de la Catedral santiaguera, que partiendo del Nuevo Testamento, hizo ver como las primeras comunidades cristianas descubrieron la presencia del Espíritu Santo y comenzaba la primera eclesiología con San Pablo con “la Iglesia como Cuerpo de Cristo”. También acotaba que ya aparecía entonces el concepto de Iglesia como Pueblo de Dios.
Después de conocer la mirada que sobre la Iglesia tiene la teología de la Edad Media, a partir del siglo XVIII, se va al rescate de los valores que animaron los orígenes cristianos, para vivirlos en el presente, hasta llegar al Concilio Vaticano II, que ha hecho una síntesis de todo esto, recordándonos como el ENEC situó a nuestra Iglesia dentro de esas enseñanzas y del espíritu de las distintas Conferencias del CELAM: Medellín, Puebla y Santo Domingo.
Manuel Martínez de Holguín adentró a los participantes en la Misión Laical, motivandolos con la lectura de un fragmento de la carta a Diogneto. Haciendo un paralelo entre el marco histórico del Concilio Vaticano II y nuestro devenir nacional, nos hizo transitar por la mirada conciliar y de los pontificados de Pablo VI y Juan Pablo II sobre la revalorización del laico y su misión, terminando con las enseñanzas de Juan Pablo II durante su visita a Cuba.
La acción laical en Cuba. Lecciones de la Historia fue la temática que Laura Ma. Fernández de Santa Clara, compartió con sus hermanos orientales. Entre otras sugerencias que nos presenta esta historia señaló:
Saber aprovechar las oportunidades de presencia y evangelización de los ambientes.
Constatar que en nuestra historia eclesial y laical el amor a Dios está indisolublemente unido al amor a la Patria.
Entender como la fe cristiana logró impregnar nuestra cultura.
Descubrir la presencia y la animación que representó para Cuba y la Iglesia el trabajo de la Acción Católica en todas sus asociaciones.
Darnos cuenta como la unidad con los Obispos es signo de la conciencia de pertenencia e identidad como Iglesia.
Descubrir y sentir admiración por nuestros mártires católicos cubanos.
Reconocer la importancia del testimonio en todos los tiempos y buscar caminos nuevos en éstos.
En la noche compartimos el documental sobre el ENEC realizado por SIGNIS-Cuba, el cual dio pie para un intercambio con los participantes en este taller que fueron delegados al Encuentro Nacional Eclesial Cubano en 1986.
El sábado en la mañana María Caridad Campistrous de Santiago de Cuba, nos habló sobre la Necesidad de una respuesta pastoral y para esto nos ubicó en el mundo en que vivimos, en la Iglesia de este tiempo, y en los laicos que somos. Entre los retos acotó: familia, comunidad, el desarrollo de la pastoral social y transmisión de las virtudes. Para lograr esto necesitamos espiritualidad e identidad laical, así como también un laicado organizado.
De Manzanillo, Rolando Estrada nos habló de las Notas que deben distinguir a cualquier asociación laical según la AA No. 20:
Eclesialidad y apostolado
Protagonismo de los laicos
Unidad a la manera de un cuerpo orgánico
Obrar bajo la dirección de la Jerarquía y en comunión orgánica con el ministerio pastoral.
El Hno. Osvaldo Morales Mustelier, Hermano de la Salle de Santiago de Cuba abordó el tema de la Formación y Espiritualidad, destacando como la formación está al servicio de la evangelización para estimular y promover el laicado militante. Hay una relación estrecha entre formación y espiritualidad, por eso la primera tiene que ayudar al encuentro con Dios y de ahí nace la fe y la espiritualidad. Por eso es necesario descubrir la formación como el desarrollo de un modo de ser, de pensar, de sentir, de actuar personal y comunitario.
La noche del sábado todos disfrutaron de la película “Karol, el hombre que se convirtió en Papa”.
La mañana del domingo fue del ¿qué podemos hacer? La hora del discernimiento, animada por Mons. Dionisio García, Obispo de Bayamo-Manzanillo, que terminó con el encuentro por Diócesis de los participantes para tratar de llevar a la práctica todo lo compartido en estos días en que se han buscado caminos nuevos para el laicado cubano.