Pascua juvenil

Equipos de Pastoral Juvenil diocesanos

Un grupo de jóvenes durante una de las celebraciones, junto a un amplio cartel donde proclaman su fe en el futuro de Cuba y de la Iglesia. Cortesía de UCLAP

En estos días, los jóvenes católicos de Cuba están celebrando la Pascua Joven. Surgida en la diócesis de La Habana a principios de la década de los años 80 y extendida a toda Cuba bajo la animación de la Pastoral Juvenil, esta fiesta se celebra en los días posteriores a la Pascua de Resurrección.

De distintas maneras las diócesis han celebrado este año el acontecimiento. Algunas, lo han realizado con vigilias como en el caso de La Habana, donde en distintos parajes relativamente cercanos al Centro de Convivencias de Peñalver, los participantes se reunieron y reflexionaron sobre el encuentro con Jesús, pues su tema central era “Quédate con nosotros”. Desde allí peregrinaron, como los discípulos de Emaús, hasta la quinta de las Hermanas Salesianas. En el camino encontraban “profetas” que les entregaban mensajes. La noche fue de animación y oración. Se encendió una fogata pascual. En la “tienda del Encuentro”, el Santísimo Sacramento recibió a lo largo de la noche la adoración de todos.

También los jóvenes de Holguín, con el tema de “El discipulado”, pasaron la noche en oración y reflexión sobre cómo ser discípulo de Cristo en el mundo de hoy. Su signo fueron las velas encendidas en el cirio pascual, con las que recorrieron la ciudad y, subiendo hasta la loma donde está la cruz, símbolo de la ciudad de Holguín, dejaron a sus pies las velas como expresión de compromiso, antes de regresar a la catedral y participar en la Eucaristía.

Cienfuegos realizó su vigilia en la playa de Rancho Luna, reflexionando sobre “Tú puedes seguir a Jesús Resucitado”. Allí hicieron fogatas, reflexiones y oraciones. Lo mejor, además de la preparación en las comunidades, fue el encontrarse, compartir y comprometerse a servir a los más necesitados como una forma concreta del seguimiento.

Como en otras diócesis, Cienfuegos celebró también la Pascua de Juveniles, esta vez en el Santuario diocesano de San José en Paraíso. El tema giró en torno al “Seguimiento de Jesús resucitado en comunidad”. Con la dinámica resucitando a lo cubano todos participaron con cantos, danzas, teatro, etc., expresando de manera creativa que Jesús ha Resucitado y nos invita a vivir una vida nueva.

Algunos realizaron peregrinaciones, como los jóvenes camagüeyanos que, con el tema “Que todo lo que respire alabe al Señor”, celebraron durante dos días su Pascua. En el primero, además del encuentro festivo, participaron en reflexiones en grupo. Al día siguiente, después de la Misa, todos se trasladaron a La Vallita para, desde allí, reflexionando y cantando, caminar hasta Algarrobo, donde culminó el encuentro.

Otros jóvenes celebraron este encuentro fuera de la sede diocesana, como los de la diócesis de Bayamo-Manzanillo, que en Media Luna meditaron en el lema: “Joven, atrévete a amar con Jesús Resucitado”, teniendo como fondo la carta del Papa. En la pre-pascua habían reflexionado sobre los gestos con los que demuestran que se han atrevido a amar. En la Pascua representaron, con cantos y dramatizaciones, expresiones concretas de amor.

Los pinareños, teniendo como tema “Yo hago nuevas todas las cosas”, se reunieron en el parque La Güira de Los Palacios. Allí, jóvenes y juveniles profundizaron en equipos sobre la Cruz, el Sepulcro y la Resurrección. En la plenaria celebrada antes de la misa se presentaron los signos escogidos para simbolizar la vida nueva, la fortaleza, la libertad. Después del almuerzo vino la fiesta con el grupo “Ágape” y diversas dinámicas para compartir.

Los guantanameros se trasladaron hasta San Antonio del Sur, donde a la luz de la temática “Cristo vive, promueve tus principios con amor”, reflexionaron sobre los rostros morales que hoy se presentan, y cuál es el que debemos escoger. Con los resultados de los equipos se armó una gran cruz antes de la celebración eucarística.

Los matanceros irán hasta Martí, en el mes de mayo, en una Pascua de Resurrección y Pentecostés, teniendo como fondo el tema “Los dones del Espíritu Santo”.

Por su parte, los jóvenes de la diócesis de Santiago de Cuba se trasladaron hasta Palma Soriano. “Joven anímate, vive y comparte tu fe” fue la temática. Ya antes habían tenido una Jornada de preparación en cada comunidad. En la Eucaristía, Mons. Dionisio les exhortó: “Deben ser protagonistas de llevar la alegría del Resucitado”. Los jóvenes acogieron la luz del Cirio Pascual, símbolo de lo que quieren ser en sus ambientes de escuela, trabajo, barrio y familias como testigos fieles del Señor resucitado.

Al final hubo fiesta con cantos, dinámicas de integración, karaoke y teatro en El Mirador, centro cercano a la ciudad y desde el que se domina todo el valle del río Cauto. Allí llevaron el ritmo de la famosa conga santiaguera, improvisando un estribillo: “Ven hermano, Cristo resucitó, ven hermano a celebrar la VIDA”.

Teniendo como fondo el amor, tema de la carta que el Papa Benedicto XVI enviara a los jóvenes de todo el mundo, los de la diócesis de Santa Clara se trasladaron hasta Caibarién para celebrar su Pascua.

Luego de una mirada meditada a la carta del Santo Padre, se representó la obra Camino a la luz, a partir de la cual, los jóvenes reunidos en equipo reflexionaron en cuánto de amor y desamor hay en cada persona, y cuánto hay en nosotros de esos personajes. Después de la Eucaristía todos marcharon a la playa para disfrutar de una tarde de hermandad.