|
|
|||||
|
|
Entrevista al nuevo Obispo de la diócesis Guantánamo-Baracoa, Mons. Wilfredo Pino Estévez Oficina de Medios Audiovisuales, Camagüey, 5 de enero.
No puedo ocultar que me asusté con la tarea que se me pedía. Es una misión grande e importante la que el Santo Padre me ha confiado y a la que no me he podido negar. El Papa me pide ensanchar mi corazón para que ame más y mejor a Dios y a mi prójimo, en particular a los que viven en esa bella parte de la geografía cubana que es la diócesis de Guantánamo-Baracoa. Afortunadamente el susto fue convirtiéndose en confianza en Dios al pensar en tanta gente buena con la que me voy a encontrar y trabajar juntos. También al escuchar a muchos asegurarme su oración. Sé que tampoco me faltarán los sabios consejos de obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas, diáconos y laicos. Serán ellos quienes me enseñen a ser su obispo. Doy gracias a Dios por Mons. Bonazzi, que me ha hablado como un padre a su hijo, y para Mons. Juan, mi arzobispo actual, a quien hace unos meses le pregunté si yo podría contestar “no” ante una eventual petición de ser obispo de algún lugar. Su respuesta fue cortante: “Claro que puedes decir que no, pero no sé cómo quedarías con tu conciencia…” Ambos, Mons. Bonazzi y Mons. Juan me han dado mucho ánimo y ejemplo. ¡A los dos los he sentido tan cercanos! ¡Qué compromiso se adquiere cuando uno piensa que Guantánamo y Baracoa fueron tierras misionadas y bendecidas por la gran labor de San Antonio María Claret, Valentín Zubizarreta, Enrique Pérez Serantes, Pedro Meurice, Carlos Baladrón, el Padre Pastor González y otros muchos religiosos, religiosas y laicos! ¡Tantas veces he escuchado a varios en estos días hablar con orgullo de la calidad humana y espiritual de los sacerdotes, religiosos y laicos de esa diócesis de la que ya ahora formo parte! Rezo por todos los guantanameros, los que están aquí y los que viven o trabajan en el extranjero. Y rezo para que yo pueda agregar alguna pequeña cosa a la buena obra del Evangelio, que tantos y tantas comenzaron desde hace mucho tiempo. La Virgen de la Caridad me ha querido tener más cerca de su Santuario del Cobre. Que ella me acompañe al caminar. Nosotros Hoy – Segmento noticioso del Sitio WEB de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba. |