Celebran VIII Jornada Social en la Diócesis de Cienfuegos

Miguel Albuerne
Cienfuegos

Grupo de asistentes a la jornada social, que se celebró en el salón parroquial de Monserrat, el día 18 de noviembre de 2006.
Cortesía de
En Comunión

Con una representación de miembros  de las comunidades de la diócesis sesionó en el Salón Parroquial de Montserrat, el sábado 18 de noviembre, la VIII Jornada Social Católica, la cual dio continuidad a lo que ya se ha hecho tradición en nuestro territorio eclesiástico.  Estuvo presente durante la misma Mons. Emilio Aranguren Echeverría, Obispo de Holguín y Administrador Apostólico de Cienfuegos, quien pronunció las palabras de bienvenida a los ponentes y a los participantes, clausuró el evento en horas de la tarde y presidió la Eucaristía de Acción de Gracias.

Roberto Veiga, de la revista Espacio Laical.

El Ing. Tony Rodríguez, miembro de la comisión “Justicia y Paz”, pronunció las palabras de apertura al evento. Hizo alusión a la parábola del Buen Samaritano para afirmar  “que la Iglesia no debe quedarse al margen en la lucha por la justicia”. Por su parte Mons. Emilio, en sus palabras de bienvenida, afirmó que Dios creó al hombre “en felicidad”. Mencionó una frase de Pablo VI, en la que dijo: “Todo hombre es mi hermano”. Esto le sirvió de apoyatura para concluir diciendo “que la Iglesia debe actuar con gestos de servicio al prójimo”, como hizo el Buen Samaritano.

El primer ponente lo fue el Lic. Roberto Veiga, editor de la revista Espacio Laical, de la Arquidiócesis de La Habana. Su ponencia se titulaba “Ética y fraternidad: pilares de un orden social justo”. En ella reflexionaba sobre lo expuesto por el Cardenal Renato Raffaele Martino, presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz, en una conferencia que pronunció en La Habana el 17 de febrero del presente año, con motivo de la celebración por el XX Aniversario del  Encuentro Nacional Cubano (ENEC). La conferencia del purpurado tenía por título: “Retos de la Iglesia en el mundo actual”. Una vez concluido su tema, el Lic. Veiga  respondió a preguntas de los presentes.

Mons. Emilio Aranguren.

El P. Ramón Rivas Villa, S.J., fue el segundo ponente. Él hizo un comentario sobre la Segunda Parte de la encíclica de  Su Santidad Benedicto XVI Deus caritas est (“Dios es amor”). Su conferencia tuvo una “Introducción”, una “Referencia obligada” (a otros comentarios sobre el tema), una definición de La iglesia como “sacramento”, y contextualizó además conceptos como: el Estado y sus fines, la sociedad civil, la libertad religiosa, la laicidad (que conlleva el respeto de cualquier confesión religiosa por parte del Estado) y el laicismo intolerante. Concluyó su conferencia haciendo una valoración de los “Aspectos más importantes y esenciales en nuestro entorno”. Al igual que el ponente anterior respondió a interrogantes de los presentes.

P. Ramón Rivas Villa, SJ.

En horas de la tarde, Mons. Emilio hizo la clausura oficial del evento. Llamó a su exposición: “Consideraciones”. Dijo el obispo que hemos caminado y avanzado en la Pastoral Social y estamos más sensibilizados en que la acción social integra el ser y la misión de la Iglesia, pues al  hacerla estamos cumpliendo un mandato de Jesucristo. Puso como ejemplos algunos programas, acompañamientos, eventos, talleres y otros gestos y acciones concretas de servicio al  prójimo que se ponen en práctica en nuestra diócesis. Para concluir agradeció a todos los que han puesto “su granito de arena” en esta obra de carácter social, y dijo que ya muy pronto se dará a conocer el nombre del séptimo obispo titular de Cienfuegos.

Durante la Misa de Acción de Gracias, en la homilía, hizo un comentario del texto evangélico que trataba sobre “El final de los tiempos”. Dijo al respecto Mons. Emilio que, al enviar a sus ángeles a corregir a sus elegidos, en realidad lo que hacía era una convocatoria. Y expresó al respecto: “Nosotros a veces separamos, distanciamos y aplastamos cuando debiéramos convocar, unir y elevar”. El obispo invitó a los participantes de la Eucaristía a completar su prédica. Varios lo hicieron. Uno dijo: “No somos cadenas. Somos eslabones. Respondamos al llamado de Dios en el momento que estamos viviendo”. En otro momento de la Misa, el obispo contó anécdotas de su última visita a Roma. El 11 de octubre tuvo una entrevista con el nuevo Papa, Benedicto XVI. Cuando Mons. Emilio lo saludó, le dijo que era un obispo cubano. Su Santidad le respondió con una breve frase: Firmeza en la fe.