Se reúnen directores de En Comunión

Eduardo Mesa
Miami

Vista de los asistentes, de izquierda a derecha: Rosario Bergoignan, Marivi Prado, Mons. Felipe J. Estévez, Sammy Díaz y Silvia Rodríguez. 
Cortesía de En Comunión

El pasado 8 de noviembre se reunieron, en la Iglesia de Santa Catalina de Siena, el Consejo de Directores de En Comunión y un grupo de laicos representativo de la actual diversidad del exilio.

Esta reunión, cuyo objetivo era motivar a nuevos colaboradores, confirmó la urgencia de responder a las necesidades espirituales de nuestros compatriotas, tanto de los que llevan muchos años como, en especial, aquellos que recién se incorporan a la realidad del exilio. Estos hermanos que han arribado en los últimos años, precisan del anuncio explícito de nuestra Fe y de una cercanía emocional que es primordial para su integración en esta comunidad.

Dicha reunión concluyó con el propósito de enunciar en breve las acciones concretas que respondan a las necesidades pastorales que se han identificado durante estos años de reflexión seria y profunda. Mons. Felipe J. Estévez exhortó a los participantes a comprometerse con esta pastoral y a pasar a una segunda etapa, centrada fundamentalmente en la acción evangelizadora.

Al finalizar el encuentro algunos de los iniciadores de este proceso manifestaron su convicción de que estamos viviendo un renacimiento de En Comunión, un proyecto de la Arquidiócesis de Miami para preparar los caminos de una mayor comunicación y entendimiento entre todos los cubanos, y una vivencia de reconciliación que sane heridas desde la justicia y la verdadera caridad. Un proyecto que los ha ilusionado desde el comienzo y que mantiene vigente sus desafíos pastorales.

Tiene En Comunión la responsabilidad de preparar acciones concretas que respondan a sus cuatro líneas pastorales:

  • La pastoral de reconciliación. Facilitando que grupos de personas se reúnan en el espacio sagrado de la Iglesia, donde puedan superar sus miedos y sanar sus heridas, dentro del marco del perdón y la reconciliación.

  • La pastoral de acogida. Todos los días llegan cubanos a nuestra comunidad; algunos tienen parientes, otros no tienen a nadie que los oriente sobre la nueva sociedad en la que van a vivir. De eso se trata, de acoger y animar a los recién llegados, de dar talleres de orientación para ellos y de contar con voluntarios que se impliquen en estas labores. Recién llegados de otros países son bienvenidos.

  • Pastoral de encuentros amplios. Facilitar la información y la comunicación de todos nuestros esfuerzos, por medio de la página Web, el inserto en La Voz Católica y otros medios; así como desarrollar actos académicos y otros encuentros entre cubanos. Nosotros creemos –y así se han pronunciado los obispos, tanto de Estados Unidos como de Cuba– que la comunicación entre los cubanos, especialmente entre las familias de aquí y allá, es un derecho natural, y ningún gobierno debe impedir que los familiares puedan visitarse.

  • La pastoral de ayuda humanitaria. La Iglesia Católica, por medio de Caridades Católicas y el Servicio de Ayuda Católica, ayuda a la Iglesia cubana y al pueblo de Cuba, pero esta ayuda puede ser más eficaz y mayor. En Comunión cree que las familias deben ayudar a los suyos en la Isla, y las comunidades deben ayudar a las iglesias de sus pueblos.