Mes del Rosario

Lidia Rivera.
Misionera de la Diócesis de Santa Clara

Familiares y vecinos se reúnen para rezar el rosario. Cortesía de En Comunión

Desde niña conocí a octubre como el Mes del Rosario. Este año, en el mes de mayo, se realizó en la S.I. Catedral Santa Clara de Asís, con mucha participación, una misión mariana. Por eso decidimos repetir la experiencia en cctubre. El objetivo de ambas misiones era llegar a los hogares de la parroquia para ofrecer juntos, como una gran familia –comunidad de pequeñas comunidades– la oración, signo de fe, esperanza y amor hacia Dios y los demás. Esta oración se hace a través del rezo del rosario.

El rosario es la oración que la Virgen, en diferentes apariciones ha exhortado a rezar. Es también una devoción que toma en cuenta distintas escenas bíblicas, las cuales narran la vida de Jesús y de María. Seguimos, de esta manera, el ejemplo del Papa Juan Pablo II, gran devoto de la Virgen y del rosario.

En esta oportunidad se han organizado cuatro rutas que, recorriendo el territorio de la parroquia, han llegado hasta lugares tan alejados como La Pulga, barrio distante más de 13 km de nuestra Catedral de Santa Clara. Cada ruta recibió una pequeña imagen de la Virgen de la Caridad, que visitó los hogares de los miembros de la comunidad, los cuales han acogido cada noche a familiares, amigos y vecinos, muchos de ellos personas de fe sencilla y no comprometidas en ninguna comunidad cristiana.

Los misioneros estimulaban la celebración, invitando a rezar juntos el rosario. Antes de comenzar, se impartía una pequeña catequesis sobre la Virgen María, la historia de la Virgen de la Caridad y el rosario. Se leyeron los pasajes bíblicos correspondientes a cada misterio, antes de invitar a los presentes a ofrecer las intenciones particulares que querían presentar a la Virgen.

Dependiendo del carisma de cada grupo misionero, se han ofrecido cantos, poemas u otras iniciativas. Así fue como en La Pulga se organizó, según la costumbre campesina, un velorio a la Virgen, que se extendió más allá del rezo del rosario y que acogió a personas de toda la zona, que le llevaron flores y velas a la imagen de nuestra Patrona, terminando con una merienda que se compartió en gran hermandad.

Muchas personas, al enterarse de estos encuentros, han pedido que en otra oportunidad se visiten sus hogares.