En el Salón P. Félix Varela

María Cristina Herrera

Gustavo Andújar presenta un vídeo sobre la historia del Encuentro Nacional Eclesial Cubano (ENEC).  Hna. Ondina Cortés, RMI

El pasado jueves 21 de septiembre, después de compartir el Pan y el Vino en la Misa de las 8 p,m. nos reunimos en el ámbito cálido y propicio –a la reflexión y a la comunión– entre cubanos catolicos de acá y de allá. Ésta fue la actividad final de 4 días de encuentro intereclesial de laicos, religiosos, sacerdotes y obispos.  Estos encuentros vienen dándose durante los pasados 9 años, buscando mejorar el conocimiento mutuo e identificar maneras posibles de cooperación en el compromiso con Jesucristo y la edificación del Reino. 

Allí, esa noche, compartimos alimento triple: físico, cultural y espiritual. Llegaron amigos que saludar y abrazar a viejos afectos. Se colmó el lugar de alegría y del chachareo criollo…  Fuimos llamados al orden para ver y escuchar una presentación sobre El Plan Pastoral de la Iglesia en Cuba 2006-2010,  a cargo de Rita Petrineri y Gustavo Andújar y con la cooperación y complemento informativo de Mons. Dionisio García, que habló de la comunidad eclesial en tierras no habaneras…  Hemos de recordar que si bien La Habana es siempre mucho más grande en población, actividades y recursos de todo tipo y también eclesiales, hay Cuba y hay Iglesia más allá de nuestra bellísima capital.

Confiamos a la memoria, a falta de notas, los puntos siguientes:

  • Más del 70 % de los que asisten hoy a la Iglesia en Cuba, han sido parte de ella en los últimos 15 años, según los resultados de una investigación encabezada por Jorge Cela, S. J. (2002).  Esto, en verdad, es un enorme desafío ante una Iglesia con insuficientes agentes pastorales, y obliga al laicado insular a asumir labores extraordinarias en una Iglesia encarnada, orante y misionera…

  • Es en el mundo cultural, mayormente, donde la presencia eclesial aporta a la par con los sectores públicos (cine; artes plásticas; música).  Desde hace ya varios años, hay intercambios académicos en las Aulas Universitarias (Bartolomé de las Casas; Carlos J. Finlay; Antonio María Claret, entre otras), con intelectuales y profesionales creyentes y no creyentes.

  • En las 11 diócesis cubanas hay, además, programas para atender necesidades múltiples de personas de la Tercera Edad (alimentos; medicinas; lavandería y otros}

Todo lo anterior y tanto más… nos muestra una Iglesia viva y atenta en el cuidado integral humano del pueblo al que predica y sirve por el mandato de Jesucristo y su Evangelio.